domingo, 14 de junio de 2020

FELIZ CUMPLEAÑOS, MAMÁ ELSA.


He esperado este día precisamente para escribirle en su cumpleaños.   Con su compadre, desde marzo, estábamos planificando  una visita hacia la tierra de su comadre a verla y saludarla por este día muy especial.   Sin embargo las nuevas condiciones sanitarias privaron ese sincero deseo de estar entre uds, entre nosotros, entre la familia, ente nuestra familia.

Sé que ud., como muchos de la familia, es un día no tan alegre por la situación en la que se encuentra un familiar muy querido y recordado.   Dios sabe lo que hace.   Dios ha permitido que nos reunamos otra vez, bajo nuevas circunstancias.   Dios ha permitido que, ahora, pensemos en una pareja que necesita de cada uno de nosotros, de nuestros buenos deseos, de nuestras buenas vibras, de nuestra energía positiva, de nuestros rezos y suplicios.

Mamá, uno de mis deseos es verla otra vez, entre su acogedora familia, me consta.   No sé si abrazarla con ese recóndito reconocimiento hacia Ud. por lo que hizo en mí, no sé si podré sujetarla, siquiera sus manos y ponerle en mi frente en señal de respeto hacia su persona, no sé si darle un par de ósculos en su mejilla por el cariño y afecto que le tengo.  Pero esta nueva situación sanitaria hace que le abrace con mis recuerdos, sujetarla con mis buenos propósitos y brindarle un par de ósculos con mis más caros pensamientos.

Deseo, de todo corazón, que el día de hoy la pase muy bien.   


Feliz día mamá Elsa.

martes, 9 de junio de 2020

CARLOS ENRIQUE OROPEZA GUERRERO IN MEMORIAN


Lo conocí desde antes que llegara a nuestra alma máter, por un amigo común. De eso, hace un quinquenio, plus minusve. 
Poco a poco se ganó el cariño entre los nuestros, ya por su carácter risueño, ya por su espíritu solidario con sus colegas hizo que esa amistad y reconocimiento se solidificara. 
Su simpatía entre los estudiantes hizo que calara en ellos, reconociéndole de una forma muy amical.
Recordaré tu sui generis forma de convocar a los estudiantes en los simulacros que hacías a nombre del área de cc.ss., turno tarde. Fue un aporte tuyo.

Pero de forma personal, evocaré lo que trabajamos en el día del logro, del año pasado. Te atreviste a hacer un teatro sobre un cuento de Arguedas, El sueño del pongo. Tus aportes mejoraron la puesta en escena. Estuvo tan bien que no dudé un instante en felicitarte con un salón que dudaba mucho; pero lo hicieron. No solo cumplieron, sino quedó muy bien. Recuerdo que nos quedamos hasta tarde conversando de la calidad actoral de cada uno de tus estudiantes. La confusión de uno u otro actor fue la parte anecdótica de esa hermosa tertulia.

Amigo, te fuiste. Hay un gran dolor en mí como en mi área de cc.ss.. Siento tu partida como la de un hermano. Gastamos muchas bromas de tal o cual, la chispa lo tenías en el alma.
Nunca te dije la pipa, como tus grandes amigos. Pero así te recordaremos. 

No sé cómo hice la clase el día de hoy, no fue fácil…el show debe continuar, dicen.
Se nos fue otro colega arguedino de todo corazón.
CARLOS ENRIQUE OROPEZA GUERRERO, QEPD